Aquí encontrarás un recorrido por algunas de las situaciones de discriminación racial que viven los adolescentes y jóvenes que migran solos.

Su día a día está atravesado de miradas, prejuicios y criminalización.

Nos piden la

documentación

y nos registran.

Es humillante.

Nadie se nos acerca.

Nos tienen miedo y asco.

No hablo bien español, por eso

no puedo ir al instituto.

Nos miran constantemente,

aún más cuando hablamos en árabe

Siempre insultan, pero a nosotros

nos gritan "moros de..."

Siempre nos persiguen

en las tiendas,

al final compro rápido cosas que

ni me gustan, para salir ya.

Me meto en TikTok y

todo es odio
contra nosotros.

A mí me han
castigado sin móvil

y ahora mi madre
no sabe si estoy bien.

Me dijo que quería sentir cómo era

pegar a un negro.

Y el profesor piensa que son cosas de niños.

En la casa también me discriminan

por ser negro.

Con 18 años tengo que irme del centro. Yo tengo
suerte de entrar en un piso de autonomía,

otros amigos se quedan
en la calle.

No me responde cuando
le atiendo.

Y le dice a mi jefa que no le tomo nota.
Quiere que me despidan.

Por ser migrante, extutelado y joven

no me enseñan ningún piso.

Estas son solo algunas de las experiencias de

racismo que nos han compartido

a lo largo de la investigación.

Para conocer más, puedes visitar la sección de relatos.

Ir al contenido